Si tienes una discapacidad o cuidas de alguien que la tiene, es importante conocer los recursos legales y fiscales que pueden ayudarte a proteger su bienestar económico. Uno de los más relevantes es el patrimonio protegido, una herramienta legal que permite destinar dinero exclusivamente al beneficio de la persona con discapacidad, con importantes ventajas fiscales tanto para ella como para quienes realizan aportaciones.

En esta guía te explicamos qué es, quién puede beneficiarse, cómo se constituye y qué ventajas tiene.

Qué es un patrimonio protegido

Es un mecanismo legal diseñado para proteger económicamente a personas con discapacidad. Consiste en un fondo económico destinado exclusivamente a cubrir sus necesidades vitales, como tratamientos médicos, asistencia personal, educación o adaptación del hogar.

Las personas cercanas a la persona con discapacidad —como familiares o tutores— pueden realizar aportaciones económicas a este fondo. Estas aportaciones reciben un tratamiento fiscal beneficioso regulado por la Agencia Tributaria.

Quién puede beneficiarse

Pueden constituir un patrimonio protegido las personas que cumplan alguno de los siguientes requisitos:

  • Tener un grado de discapacidad intelectual igual o superior al 33 %.
  • Tener un grado de discapacidad física o sensorial igual o superior al 65 %.
  • Haber sido objeto de una resolución judicial de incapacitación (con independencia del porcentaje de discapacidad).

Es imprescindible contar con el certificado oficial de discapacidad o la resolución de incapacidad judicial.

Quién puede aportar el patrimonio protegido

Las aportaciones pueden hacerlas:

  • Familiares directos:

    Si tienes con la persona con discapacidad una relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive (padre, abuelo, bisabuelo, hijo, nieto, bisnieto, hermano o sobrino).

  • Si eres el cónyuge de la persona con discapacidad.
  • Si tienes a tu cargo a una persona con discapacidad acogida o tutelada (tras la reforma del Código Civil también por las sujetas a curatela representativa).

Estas aportaciones deben ser exclusivamente en dinero para poder beneficiarse de las reducciones fiscales en el IRPF.

Ventajas fiscales

1. Para las personas que realizan aportaciones

Las aportaciones dinerarias al patrimonio protegido pueden reducirse de la base imponible general del IRPF, lo que permite pagar menos impuestos.

  • Cada aportante puede reducir hasta 10.000 euros al año.
  • El total de aportaciones que dan derecho a reducción para una misma persona con discapacidad no puede superar los 24.250 euros anuales.

Estas reducciones están sujetas a ciertos límites en función de la renta y deben declararse adecuadamente en la declaración de la renta.

2. Para la persona con discapacidad

La persona titular del patrimonio protegido no tributa por las aportaciones recibidas, siempre que se utilicen para cubrir necesidades relacionadas con su discapacidad.

El tratamiento fiscal es específico y se regula anualmente. Solo en casos concretos, como si se superan determinados límites o si se destinan los fondos a otros fines, podría aplicarse alguna tributación.

Cómo se constituye un patrimonio protegido

La constitución de un patrimonio protegido debe realizarse mediante escritura pública ante notario. En ella deben figurar:

  • Los datos de la persona con discapacidad beneficiaria.
  • Los datos de quien realiza la aportación.
  • La cuantía de la aportación económica.
  • Las normas de administración del patrimonio y su finalidad.

Una vez creado, se debe informar a la Agencia Tributaria para que las aportaciones puedan beneficiarse de las reducciones fiscales correspondientes.

En qué puede utilizarse el patrimonio

El patrimonio protegido debe destinarse a cubrir necesidades vitales de la persona con discapacidad, tales como:

  • Tratamientos médicos o farmacéuticos.
  • Asistencia personal.
  • Formación y educación.
  • Gastos de vivienda adaptada.
  • Transporte o movilidad adaptada.
  • Tecnología de apoyo.

Es necesario conservar justificantes del uso del dinero, ya que puede ser revisado por la administración tributaria.

Enlaces útiles

El patrimonio protegido es una herramienta muy útil para garantizar el bienestar económico de las personas con discapacidad. Permite a sus familiares o personas allegadas colaborar económicamente, al tiempo que obtienen beneficios fiscales por hacerlo.

Si estás pensando en constituir un patrimonio protegido o en realizar aportaciones, infórmate bien sobre los requisitos y límites fiscales para aprovechar al máximo esta posibilidad.

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Desde ASPAYM Asesora podemos ayudarte a entender los requisitos y pasos necesarios para acceder a este recurso. Contacta con nuestro equipo para recibir atención personalizada.

Fecha de publicación: 19 de septiembre 2025