Con motivo del Día Mundial de la Justicia Social, desde ASPAYM Andalucía reflexionamos sobre qué significa hoy garantizar la vida independiente de las personas con discapacidad y qué retos siguen existiendo para que este derecho sea efectivo.
En 2006 se aprobó la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que reconoció, entre otros aspectos, el derecho a vivir de forma independiente y a participar plenamente en la comunidad. Veinte años después, el desafío principal no es el reconocimiento jurídico, sino su implementación real.
El derecho a la vida independiente requiere apoyos suficientes, estables y profesionales que permitan a cada persona desarrollar su proyecto de vida en igualdad de condiciones.
Del reconocimiento del derecho a su aplicación efectiva
El artículo 19 de la Convención establece el derecho de las personas con discapacidad a decidir dónde y cómo vivir, sin verse obligadas a vivir con arreglo a un sistema de vida específico.
Este marco supuso un cambio de paradigma, al situar la discapacidad en el ámbito de los derechos humanos. Sin embargo, garantizar la vida independiente implica contar con apoyos adecuados que permitan ejercer ese derecho de manera efectiva.
La realidad en Andalucía: datos del estudio ASPAYM INNOVA 2024
El estudio ASPAYM INNOVA (2024), realizado por ASPAYM Andalucía en nuestra comunidad autónoma con personas con lesión medular, ofrece una radiografía clara sobre la situación actual de los apoyos y cuidados.
Entre sus principales conclusiones destacan:
- El 80% de las personas encuestadas necesita ayuda para sus tareas diarias.
- El 61,79% de quienes requieren asistencia recibe ese apoyo principalmente de su entorno familiar.
- El 31,26% declara que debe financiar los servicios de asistencia con recursos propios o familiares.
- Solo el 13,79% cuenta con una ayuda completamente financiada con fondos públicos.
- Casi un 38% estima que los cuidados asociados a su lesión medular suponen más de 600€ mensuales.
Estos datos, referidos específicamente a personas con lesión medular en Andalucía, evidencian que la autonomía personal depende en gran medida del entorno familiar y del esfuerzo económico individual.
La vida independiente no puede depender exclusivamente del entorno familiar.
La asistencia personal como modelo de apoyo
La vida independiente no implica prescindir de apoyos, sino disponer de ellos de forma adecuada y profesional.
En este sentido, la figura del asistente personal profesional constituye una herramienta clave para:
- Favorecer la toma de decisiones y la autonomía personal.
- Reducir la sobrecarga familiar.
- Garantizar apoyos adaptados al proyecto de vida de cada persona.
- Promover la participación activa en la comunidad.
Avanzar hacia un modelo de apoyos profesionalizado y centrado en la persona es una condición necesaria para que el derecho a la vida independiente sea una realidad efectiva.
Un compromiso con la justicia social
Veinte años después del reconocimiento internacional del derecho a la vida independiente, el reto sigue siendo transformar ese derecho en apoyos reales, sostenibles y suficientes.
Desde ASPAYM Andalucía trabajamos para impulsar un modelo de apoyos que refuerce la asistencia personal profesional y contribuya a garantizar la vida independiente de las personas con lesión medular y otras discapacidades físicas en nuestra comunidad.